El Cautivante Paisaje
Como típico escenario de alta montaña, el territorio de La Yunga se caracteriza por Serranías, Cañones, Desfiladeros, Abismos, Acantilados, Ríos, Lagunas, Sabanas de montaña y Pequeños Valles, cuyo conjunto crea excelentes y cautivantes panorámicas que desde ciertos miradores naturales como la cima del Cerro la Chapa llegan a completar majestuosas visuales de hasta 360 grados. Las salidas y puestas del sol son especialmente atractivas y ni que decir de las noches despejadas, cuando se puede gozar de una de las más extraordinarias vistas del “enjambre” estelar que adorna el firmamento, un espectáculo inigualable!
Su Variada Flora
Por su ubicación en el sector sur del Parque Nacional Amboró, así como por su localización geográfica, en el territorio de La Yunga existe un rico y variado mosaico de más de seis formaciones vegetales, dentro de las cuales destacan, de menor a mayor altitud: el Bosque Seco de influencia chaqueña , donde sobresalen los cactus, en los cuales hay una gran cantidad de endemismos; las Sabanas de Montaña, dominio de gramíneas, bromelias y orquídeas; la Selva Alta Húmeda, con sus enormes nogales (Juglans boliviana), cedros (Cedrela odorata) y laureles (Nectandra angusta); el misterioso Bosque Nuboso, comúnmente conocido como Yungas y reino de los pinares (Podocarpus spp.) y de los enigmáticos helechos arborescentes (Alsophila spp. y Dicksonia sellowiana), también conocidos como los helechos gigantes, verdaderos “fósiles” vivientes cuyo tamaño y apariencia nos hace sentir como liliputienses en medio de un bosque de eras arcaicas en el cual sólo faltan los dinosaurios!
Su Rica Fauna
Tanta variedad de habitats hacen del territorio de la yunga el hogar permanente o temporal de una gran diversidad de especies animales. Las más conspicuas son las aves, dentro de las cuales sobresalen el impresionante Cóndor Andino (Vultur gryphus), la acrobática Tijereta (Elanoides forficatus) y el majestuoso Quetzal Crestado (Pharomachrus antisianus). En lo que respecta a los mamíferos, tenemos al espectacular Jucumari (Tremarctos ornatus), el único oso de Sudamérica, así como al imponente Jaguar (Panthera onca), el Armadillo Gigante (Priodontes maximus) y varias especies de monos, siendo una de las más interesantes el escurridizo mono nocturno (Aotus sp). Cientos de insectos en especial mariposas, así como reptiles y anfibios de variada formas y colores completan el bagaje faunístico de la región.